Condenan a vecino de Sevigné por intento de homicidio

También por lesiones culposas y portación de arma sin autorización legal.

El hecho se perpetró en horas de la noche del 10 de diciembre de 2015 en dicha localidad. El fallo fue dictado en el marco de un juicio abreviado en el Tribunal Criminal n º1 Departamental.

En el marco de un juicio abreviado, la Dra. Inés H. Olmedo actuando como Juez unipersonal del Tribunal en lo Criminal n º 1 Departamental condenó a un vecino de Sevigné juzgado por intento de homicidio, lesiones y abigeato, hechos perpetrados en dicha localidad y en un campo cercano a ella.

El juicio abreviado fue consensuado por el Fiscal de Juicio Dr. Diego Bensi y el Defensor Particular Dr. Héctor Aníbal Zamora, éste con ratificación expresa del procesado en cuanto a la calificación de los hechos y el estimado de la pena a imponer.

Sobre los hechos juzgados la Dra. Olmedo indicó en el veredicto, tener total y plenamente probado que:

Hecho I: en horas de la noche del 10 de diciembre de 2015, Diego Ismael Peters interceptó junto a su padre en la calle de acceso a las Colonias a dos hermanos residentes en ese lugar, cuando estos circulaban en un vehículo Ford Sierra.

En esas circunstancias Peters valiéndose de una barreta de hierro, efectuó distintos golpes sobre el vehículo, dañándolo. Tras ello y mientras aquellos permanecían sentados dentro del auto, con la intención de darles muerte se dirigió hasta su domicilio ubicado a unos 20 metros, tomó una escopeta Harrigton & Richardson calibre 16, y portando la misma regresó a donde estaba el vehículo y efectuó varios disparos contra los hermanos mientras vociferaba “Mueran negros de mierda…”.

Uno de esos disparos por imprudencia o negligencia impactó en el muslo izquierdo de su padre, provocándole la fractura del fémur. Aún así el sindicado siguió efectuando disparos hacia los mencionados hermanos, no logrando su cometido ya que estos huyeron del lugar.

Las víctimas del ataque dijeron que para regresar a su casa tenían que pasar por la de Peters. Que al hacerlo había salido de casa de éste un Fiat Palio y se les había cruzado en el camino, rodado del que había bajado aquél y otras dos personas, comenzando el primero a pegarle un barretazo en la puerta del conductor, a la que le produjo un agujero grande. Que otro de los ocupantes del Palio con un bate le había roto un faro de su auto.

Que luego Peter había ido a su casa y regresado con una escopeta, con la cual había efectuado varios disparos, uno que le había pegado a su propio padre, otro en la rueda delantera del lado del conductor y un tercero en el zócalo del auto.

Que ante ese ataque había puesto en marcha su auto y alejado mientras Peters los corría, ingresando con su hermano corriendo en su domicilio mientras el agresor efectuaba un nuevo disparo, el que había impactado en la luneta trasera del Ford, rompiéndola.

Sobre el motivo del ataque refirió el denunciante que habían tenido un encontronazo en la calle, que él le había pegado una trompada para defenderse, tras lo cual Peters había ido hasta su casa y había efectuado un disparo de escopeta pero sin lesionar a nadie.

Un testigo de la defensa refirió de haber escuchado dentro del auto de las víctimas como uno pedía un arma al otro, haber escuchado un ruido y un fogonazo del lado del acompañante, impactando un disparo al padre de Peters, ante lo cual él había dicho “mataron a tu papá”, razón por la cual aquél había ido hasta la casa a buscar la escopeta y comenzado con los disparos.

Sin embargo el informe pericial determinó que las lesiones sufridas por el padre del procesado habían sido producidas por un arma de fuego de proyectiles múltiples, escopeta o similar.

El imputado al declarar lo hizo en cierta manera en forma consonante con el testigo, manifestando que había sido su padre quien había salido para hablar y preguntar qué pasaba entre ellos, indicando haber observado desde la casa como lo insultaban y se producía el disparo que había impactado en su progenitor, por lo que había tomado la escopeta y efectuado disparos al aire para que se fueran. Precisó haber creído que su padre estaba muerto.

Para la Juez la declaración del imputado solo había tenido como finalidad mejorar su delicada situación procesal, conforme a su derecho de defensa, pero que no había podido desvirtuar las pruebas de la acusación.

Hecho II: entre los días 25 de marzo y 2 de abril de 2012 en el establecimiento rural denominado “La Edid”, en el cuartel V del Paraje Parravicini, al menos un sujeto previo darle muerte a tres animales bovinos se apoderó ilegítimamente de partes de éstos.

Con los elementos de prueba incorporados a la investigación se consideró acreditado la materialidad del hecho y la autoría del imputado.

Finalmente la Dra. Inés Olmedo resolvió condenar a Diego Ismael Peters, de 31 años de edad, nacido en la ciudad de Dolores y con domicilio en Sevigné, como autor penalmente responsable de los delitos de “Homicidio simple en grado de tentativa agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con lesiones culposas, en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de uso civil (Hecho I); y Abigeato (Hecho II), todos ellos en Concurso real entre sí”, imponiéndole la pena de “Seis años de prisión”.

CompromisoDiario

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