“Fue un fracaso y no por la herencia”

El escrito, llamado “La Macro de Macri: el sinuoso camino hacia la estabilidad y el crecimiento”, presenta al presidente como una persona que quería cambiar el país de “largas décadas de decadencia”.

Asegura que de no haber ganado las elecciones en 2015, el país se acercaba a un “régimen autoritario y populista de izquierda”, y escribió que el triunfo fue como la pelea de David contra Goliat, dado que Cambiemos venció a “una agresiva maquinaria”.

En las primeras páginas, Sturzenegger contó cuáles eran los resultados esperados y lo contrastó con lo que efectivamente ocurrió. Esperaban que la economía creciera al 3 por ciento anual, mientras que en 4 años sólo creció en 2017 y anotó duras recesiones los otros tres años.

Con respecto a la inflación, esperaban que este año fuera del 5 por ciento anual, mientras que las últimas proyecciones estiman 55 por ciento. En cuanto al tipo de cambio, consideraban que este año podía ser de 17 pesos, mientras que actualmente se encuentra en 58 pesos.

“Para el final de la presidencia de Macri, el PBI habrá caído 3,4 por ciento y la inflación va a haber acumulado 250 por ciento, en unos de los niveles más altos del mundo. Nadie puede evitar un sentido de frustración”, escribió el ex presidente del Central.

¿A qué se deben las causas de este deterioro? Sturzenegger aseguró que nada tiene que ver con la herencia recibida. Describió dos cuestiones como positivas en 2015: “El déficit de cuenta corriente no era tan grande” y el bajo nivel de endeudamiento debido a “la reestructuración de la deuda en 2005 y el crecimiento económico”. En un gráfico, muestra que la deuda con el sector privado en 2015 era igual al 40 por ciento del PBI, mientras que para 2018 ascendía a 67 por ciento. En este sentido, el documento concluye que el deterioro macroeconómico nada tiene que ver con la herencia recibida: “Aunque la herencia no fue la ideal, no se le puede echar la culpa de los resultados. Al final, la culpa reside en las políticas que fueron decididas”.

En este sentido, Sturzenegger se mostró muy crítico con las elecciones en las políticas fiscales y “la procastinación” con el déficit, que llevó al endeudamiento para financiar este gradualismo. “La debilidad en la política fiscal forzó cambios en las metas de inflación, que determinaron la falta de credibilidad en el programa completo. La convergencia fiscal llegó recién en 2019, cuando eventos forzados llevaron al gobierno a hacer un gran ajuste”, escribió el ex titular del BCRA. Además, dijo que este déficit fiscal de los primeros tres años de gobierno fue financiado con deuda de corto plazo, lo que produjo “vulnerabilidades sustanciales”. Culpó al ala política del Gobierno por esta decisión: “La reducción del déficit fiscal tenía que ser gradual porque la administración de Macri tenía un estigma de que iba a hacer un gran ajuste fiscal y monetario por tratarse de un partido de centro derecha. El argumento fue que el gradualismo tenía como riesgo los altos niveles de endeudamiento, pero iba a proveer apoyo político”.

El punto donde se mostró especialmente crítico fue en el llamado 28D, es decir, el 28 de diciembre de 2017, cuando se cambiaron las metas de inflación en una conferencia de prensa que Sturzenegger compartió con Marcos Peña, Nicolás Dujovne y Luis Caputo, quienes asumieron las explicaciones principales. Dijo que se trató de un “giro bizarro” y que ese día comenzó la incertidumbre sobre el programa económico y la posibilidad de que Argentina renovara su deuda, por lo que el mercado “perdió la credibilidad” en el Gobierno y en las instituciones, ante la falta de independencia del Banco Central. “El Presidente había decidido despedir al titular del Banco Central si era necesario para seguir adelante”, reveló Sturzenegger.

Por Florencia Barragan

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